Paja Blanca

Paja Blanca

Las pajas se extraen de los páramos cercanos a los poblados, dos o tres veces al año en Guacamayas o a lo largo del año en Tibaná. Un artesano de Guacamayas puede obtener, en un solo viaje, de seis a ocho arrobas de paja fresca, material suficiente para unos seis meses de trabajo. En el caso de Tibaná, una persona recolecta entre cuatro y cinco libras de paja cuando se hace limpieza de las pajas secas y entre 12 y 14 libras cuando no se hace este manejo. En este proceso, un recolector gasta alrededor de siete a ocho horas, incluyendo el tiempo de recorrido de ida y regreso al sitio de extracción.

Luego de cosechada, la paja se pone a secar al sol y el procesamiento posterior varía entre las comunidades de artesanos: en el caso de los artesanos de Tibaná, tinturan la paja con algunos tintes naturales para su posterior uso, mientras que los artesanos de Guacamayas la usan sin ningún tipo de procesamiento.

La paja blanca se usa como relleno, el cual se envuelve y teje con fique tinturado de colores. Aunque la técnica de elaboración es similar en las dos comunidades de artesanos, en Tibaná el enrollado de fique es menos denso y se deja visible la paja tinturada de colores, mientras que en Guacamayas el tejido con fique es muy denso y no se aprecia la paja. Estas diferencias hacen que los productos se distingan en su acabado.